BERKELEY – Gracias a la veloz campaña de vacunación, las cifras de contagios, hospitalizaciones y muertes por COVID‑19 en Estados Unidos están en retroceso, y se alivian las restricciones a la actividad económica derivadas de la pandemia. Pero a pesar de la mejora gradual en los mercados laborales, la recuperación económica ha sido lenta y despareja, y todavía queda mucho trecho por recorrer.
Las últimas cifras oficiales indican que hoy en Estados Unidos hay unos 9,5 millones de puestos de trabajo menos que al comenzar la recesión, y casi 12 millones menos respecto de la tendencia prepandemia. La tasa de desempleo (con el ajuste requerido por la marcada reducción de la participación en la fuerza laboral) ronda el 10%, y es todavía mayor en el caso de afroamericanos, hispanos, mujeres y personas con menos formación; en esto se reflejan al mismo tiempo el efecto desigual de la pandemia y otras disparidades que ya existían en el mercado laboral desde antes.
Otra tendencia que es anterior a la COVID‑19 es la transformación del trabajo como resultado de la automatización y de la digitalización, procesos que la respuesta de empresas y consumidores a la pandemia aceleró. Esto también amenaza con profundizar desigualdades preexistentes, dada la sobrerrepresentación de la población negra e hispana en los puestos de trabajo que corren más riesgo frente a la automatización.
The democratic erosion and state capture in Hungary is symptomatic of deeper structural problems that are afflicting most democracies and even threatening the future of human civilization. Faced with such challenges, democrats must not allow themselves to succumb to fatalism or apathy.
believes that the key lies in addressing the structural roots of both rising illiberalism and climate change.
Of all the tragedies witnessed so far this decade, none may be worse than the one now facing the 19 million women in Afghanistan. If the country's Taliban regime is serious about fostering economic development, it must uphold its promise to respect women's rights.
worries that the limited legal gains made over the past 20 years will be reversed.
BERKELEY – Gracias a la veloz campaña de vacunación, las cifras de contagios, hospitalizaciones y muertes por COVID‑19 en Estados Unidos están en retroceso, y se alivian las restricciones a la actividad económica derivadas de la pandemia. Pero a pesar de la mejora gradual en los mercados laborales, la recuperación económica ha sido lenta y despareja, y todavía queda mucho trecho por recorrer.
Las últimas cifras oficiales indican que hoy en Estados Unidos hay unos 9,5 millones de puestos de trabajo menos que al comenzar la recesión, y casi 12 millones menos respecto de la tendencia prepandemia. La tasa de desempleo (con el ajuste requerido por la marcada reducción de la participación en la fuerza laboral) ronda el 10%, y es todavía mayor en el caso de afroamericanos, hispanos, mujeres y personas con menos formación; en esto se reflejan al mismo tiempo el efecto desigual de la pandemia y otras disparidades que ya existían en el mercado laboral desde antes.
Otra tendencia que es anterior a la COVID‑19 es la transformación del trabajo como resultado de la automatización y de la digitalización, procesos que la respuesta de empresas y consumidores a la pandemia aceleró. Esto también amenaza con profundizar desigualdades preexistentes, dada la sobrerrepresentación de la población negra e hispana en los puestos de trabajo que corren más riesgo frente a la automatización.
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